Juntos por la vida - en la pandemia y la ecología

Juntos por la vida - en la pandemia y la ecología

26 marzo 2020 | Matthias Girke & Georg Soldner

Las enfermedades son imágenes espejo de la vida actual, especialmente cuando afectan a toda la humanidad, como es el caso del Covid-19. Lo que promueve esta enfermedad está muy relacionado con lo que está sufriendo nuestra “sociedad de rendimiento”. El Covid-19 muestra lo valioso que es el regalo de la vida. Para encontrar la salida a esta enfermedad, es importante considerar las perspectivas ecológicas y cosmológicas del ser humano y la naturaleza.


Además de los síntomas generales como la fiebre, el dolor muscular y la fatiga, la enfermedad del Covid-19 afecta principalmente al órgano del pulmón, es decir, al órgano rítmico y céntrico en la anatomía humana. También pueden producirse trastornos circulatorios, que pueden afectar de forma grave a pacientes con hipertensión arterial que dependen de tratamiento médico para la misma. El estrés y la ansiedad son factores que, a su vez, debilitan el sistema inmunológico y provocan un transcurso más severo de la enfermedad después de la infección. La tensión interior y la falta de sueño y ejercicio, aumentan el riesgo de infectarse. Otro factor añadido es el temor de muchas personas por su subsistencia económica.

La predisposición para la enfermedad del Covid-19 está relacionada con la naturaleza de ésta. El estrés y la ansiedad, que pertenecen a la signatura de la meritocracia orientada en valores materiales, tienen un efecto inmunodepresor y, por lo tanto, forman parte de la disposición típica de nuestros tiempos, de tender a ignorar los síntomas de la enfermedad o a suprimirlos con medicación. Rudolf Steiner también señaló que las "mentiras de la humanidad" (1) pueden tener un efecto epidemiológico. Las mentiras nos separan de la esfera espiritual de la verdad y obstaculizan las fuerzas curativas que fluyen de ella. No se trata tanto del paciente individual, sino de cómo se trata la verdad en la discusión pública. En este contexto, entre otras cosas resultan problemáticas las teorías de conspiración sobre el origen de esta pandemia. La disposición de comprobar o examinar la verdad para evitar infectados por teoría e hipótesis, forma parte de nuestra inmunidad, de la que somos responsables nosotros mismos. El hecho de que la pandemia del coronavirus sólo afecta a los seres humanos, muestra que está relacionada con el Yo, por lo cual la prevención y la curación no podrán excluir esta dimensión espiritual.

Higiogénesis, salutogénesis y autogénesis

Podemos distinguir tres niveles de curación. La ‹higiogénesis› (Gunther Hildebrandt) se refiere al nivel físico; la ‹salutogénesis› (Aaron Antonowsky) se refiere al nivel anímico del proceso de curación, con los elementos clave de confianza y conciencia del sentido de la enfermedad; y finalmente, ésta, puede hacernos crecer interiormente en el sentido del autodesarrollo, o ‹autogénesis›. El control de las enfermedades infecciosas conduce al aislamiento: en la situación actual, los eventos culturales quedan cancelados, las fronteras cerradas y la población confinada. Esto nos separa de la vida social y de la naturaleza. Por eso es tanto más importante mantener relaciones con el mundo en el interior: guardando el interés por las otras personas y atendiendo a la luz externa e interna. Es esencial nuestra relación con el calor y con el movimiento físico, que fortalece el sistema cardiovascular. Se recomiendan los ejercicios higiénicos de euritmia curativa, dados por Rudolf Steiner en la quinta conferencia del curso celebrado en 1921, especialmente la triada "A-admiración", "amor-E" y "esperanza-U", complementada por la "R rítmica".

Cabe recordar que en el tracto intestinal, tanto las bacterias como los virus son importantes para la salud, por lo cual no tiene sentido considerarlos peligrosos como tales. Los microorganismos también están relacionados con nuestro estado anímico. ¿Por qué los virus del reino animal se vuelven peligrosos para los humanos? La forma en que hoy en día criamos y matamos a los animales, y el hecho de usarlos para experimentos, causa un enorme sufrimiento en dicho reino. El comercio de animales vivos produce en ellos un alto grado de estrés y miedo. ¿Puede este sufrimiento conducir a que se alteren los virus que habitan el organismo animal y a que se transmitan a los humanos? Hay indicaciones de Rudolf Steiner que vinculan el sufrimiento de los animales a las enfermedades epidémicas. (2)

Es probable que las epidemias relacionadas con los virus, a menudo se originen en animales con los que los humanos viven en estrecho contacto (3). La pandemia del coronavirus muestra hasta qué punto ahora formamos una humanidad única, responsable de la salud de nuestros semejantes, de nuestros hijos y de la Tierra. Estos días y semanas nos muestran hasta qué punto los principios aparentemente irrefutables de la economía, la educación y el transporte, resultan poco estables ante la amenaza a la vida. En lugar de eliminar los patógenos infecciosos (según el credo de la ciencia médica válido hasta ahora), la epidemia del coronavirus, lo mismo que la resistencia a los antibióticos, nos enseña que las cuestiones de convivencia e inmunidad frente al mundo animal, vegetal, bacteriano, fúngico y viral, necesitan respuestas desarrolladas desde una perspectiva de desarrollo ecológico, en lugar de las imágenes de peligros y enemigos demonizados.

Superar el miedo, fortalecer la moderación, desarrollar coraje

No será posible erradicar el virus Covid-19 y, por otro lado, pueden producirse nuevas mutaciones. La protección contra la infección y también el desarrollo gradual de una inmunidad comunitaria, requieren medidas bien pensadas, en un equilibrio de renuncia y aceptación. En este momento, hacer ejercicio al aire libre, la empatía y el interés en otras personas, son elementos que aportan salud y son de particular importancia para alcanzar una resiliencia adecuada en su dimensión física, anímica y espiritual. (4)

A nivel físico-corporal, además del calor, la exposición al sol y los ritmos vitales, es importante una dieta saludable y el consumo mínimo posible de tabaco y alcohol. Los compuestos amargos fortalecen la inmunidad, en cambio, un mayor consumo de azúcar la reduce. La prevención y el fortalecimiento constitucional, pueden lograrse con medicamentos antroposóficos adecuados y con la euritmia curativa. A nivel anímico, se trata de superar el miedo, fortalecer la moderación, desarrollar coraje y nuevas perspectivas. En cambio, el miedo y la tensión interior probablemente contribuyen a la propagación de la enfermedad, al igual que el comportamiento irreflexivo. Por el contrario, un estado de ánimo mental positivo significa un menor riesgo de enfermedad.

Debemos enfrentar el miedo y la ansiedad mediante el propio esfuerzo. Un pensamiento claro y un estado anímico equilibrado, reducen la disposición a la enfermedad. (5) Desde el punto de vista espiritual, surgen grandes preguntas: ¿Cuál es la advertencia de las enfermedades pandémicas a la humanidad? La pandemia ralentiza drásticamente la vida social y se convierte en una amenaza económica y social.

Por otro lado, nos permite pararnos a reflexionar sobre una posible y necesaria reorientación social, redefinir valores y objetivos y tomar un nuevo control de nuestra relación con los reinos de la naturaleza, especialmente con los animales. Además de la perturbación climática que contribuye a la enfermedad de la Tierra, existe la enfermedad global aguda del ser humano, que se suma a las grandes enfermedades crónicas del tiempo y nos permite despertar, también en el campo de la medicina. A largo plazo, aparte de hacer la guerra contra las enfermedades y los patógenos, por muy valiosas que sean estas intenciones, debemos trabajar con la misma fuerza para fortalecernos y para alcanzar el equilibrio entre el ser humano y la naturaleza, a la luz de nuestro origen cósmico común.


Versión abreviada de la carta circular de la Sección Médica: "Pandemia del Coronavirus - Aspectos y perspectivas" de Matthias Girke y Georg Soldner.

1- R. Steiner: La Teosofía del Rosacruz, GA 99, Dornach 1985, conferencia del 30 de mayo de 1907.
2- R. Steiner: Las manifestaciones del Karma, GA 120, Dornach 1992, conferencia del 17 de mayo de 1910. Experiencias de lo suprasensible. Los tres caminos del alma hacia el Cristo, GA 143. Dornach 1994, conferencia del 17 de abril de 1912.
3- Shah, S.: The microbes, the animals and us. Le Monde Diplomatique. 18 de marzo de 2020. https:// mondediplo.com/2020/03/05coronavirus
4- Ulset VS1Czajkowski NO2 Kraft B1 Kraft P1 Wikenius E3 Kleppestø TH1 Bekkhus M: Are unpopular children more likely to get sick? Longitudinal links between popularity and infectious diseases in early childhood. PLoS One. 10 de septiembre de 2019;14(9):e0222222. DOI: 10.1371/journal.pone.0222222. eCollection 2019
5- Cohen S1 Alper CM Doyle WJ Treanor JJ Turner RB: Positive emotional style predicts resistance to illness after experimental exposure to rhinovirus or influenza a virus. Psychosom Med., noviembre/diciembre de 2006; 68(6):809-15. Epub 13 de noviembre de 2006